GLORIOSA DERROTA (2)

GLORIOSA DERROTA (2)

Confieso que han pasado las horas y la sensación es la misma: indignación, impotencia, angustia, desazón y lo que es peor, no encuentro una explicación.

Acaso -confieso- una situación muy similar a aquella definición de la IndyLight de Santiago Urrutia (2016) en su primer año en la categoría.

Está claro, clarísimo, que le han quitado el título a Mauricio Lambiris (Ford) que hasta el golpe letal de Todino (claramente un mandado a juzgar por su preocupación por Werner en la radio), lo tenía ganado liderando contra viento y marea la última final del año.

La Copa de Oro vuelve a quedar en manos de Mariano Werner y nadie lo discute respecto a sus méritos. Pero lo que empaña todo -tal vez a él poco y nada le importe- es la forma. Y me atrevo a decir que en el nivel de grandeza que está Mariano, no necesitaba ganar el campeonato así. Y si lo perdía, su grandeza seguiría igual.

Modestamente pienso que como en aquel 2016 con Urrutia en Laguna Seca, la historia inmediata se encargará de poner a Germán Todino en su lugar. ¿Alguien supo algo más de Félix Serralles después del 2016? El piloto de Puerto Rico desapareció del planeta automovilístico después de darle el título a Ed Jones. Seguramente Todino seguirá igual suerte por más que lo premien en lo inmediato por el mandado.

Aquel setiembre de 2016 titulé «Gloriosa derrota».

Hoy digo lo mismo.

«Gloriosa derrota» fundamentada -por si hiciera falta- en éste Artículo del Reglamento Deportivo del TC pensado para evitar lo que Todino hizo «por encargo» sabiendo que tendría impunidad.

Al final de cuentas y a propósito de la Copa que ganó Werner, también aplica aquel viejo dicho «no todo lo que reluce es oro». En manos de Werner y de ésta manera, el oro está bien deslucido y será jodido sacarle brillo.

Por la forma que la luchó, por la manera que defendió ese primer lugar que le valía el título, por seguir manejando contra la posibilidad de que un neumático trasero reventara ante el daño causado por Todino, el segundo lugar de Mauricio Lambiris en la carrera Final deja en claras las agallas de los nuestros en situaciones extremas. 

U R U G U A Y O hasta la médula. Irá de vuelta por lo que le quitaron.

M.ROSA

Asi quedó el auto de Germán Todino luego de pegarle de atrás a Lambiris. Todo quedó en un «toque de carrera» para las autoridades porque además «no hubo pérdida de posiciones» para Lambiris. Claro que el Ford empezó a girar 4 décimas más lento porque un pedazo de la carrocería rozaba la rueda trasera izquierda y perdía velocidad en la recta (además de recalentar la goma).